Luis Montull. Monumento a las actividades primitivas canarias:

la reinstauración de la memoria

 


Luis Alemán Montull, nacido en Las Palmas de Gran Canaria en enero de 1934, crea su primera escultura de importancia a los 14 años de edad. Se trata de un Cristo de dos metros y medio de altura realizado en madera de morera. 


Autor de numerosa obra monumental, en el conjunto escultórico titulado 'Monumento a las actividades primitivas canarias', indaga en las actividades primitivas de las islas afortunadas: entre otras la pesca artesanal, agricultura y los peones especialistas camineros. Se trata de un conjunto monumental ideado en conmemoración del quinientos aniversario de la fundación de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Está situado en Plaza de España de la capital canaria y posee alrededor de 14 metros de altura. Realizado en piedra de Tamadaba en los años 1975-77 es un referente escultórico del artista canario de ascendencia catalana. 

 

 

 


Dicho monumento está formado en base a dos estructuras que se ensamblan perfectamente. Partiendo de una base irregular, como si representara la tierra o suelo real, eleva sobre promontorios geométricos de teóricos ladrillos cada una de las actividades artesanales y agrícolas, a excepción de la pesca que la exhibe al margen de los pedestales. El resultado es un conjunto monumental de grandes proporciones, que conjuga el carácter simbólico de cada una de las figuras presentes, desempeñando las labores propias de cada oficio. 
Se trata de un planteamiento estudiado en el que los personajes están constituidos por formas que no abusan del detalle, buscando exhibir una gran pureza de líneas, dominada por la sutilidad, para que sus representados se conciban desde la categoría alegórica. Y ello es así porque su limpieza de líneas le permite expresarse con determinación, contrastando con el piso irregular y las torres de ladrillos, asimétricas, surgidas de un entorno natural, pero, con claras pretensiones de profundizar en su expresividad y su carácter alegórico. 


Creador de un estilo propio, sus monumentos son símbolos, porque no busca representar la realidad, sino dotarla de elegancia, que es la antesala de la belleza, que está en línea con las formas ideadas al margen de cualquier expresividad agresiva. 


Sus campesinos, peones y pescadores están ataviados con los ropajes propios de la dinámica formativa de sus profesiones. 


Está claro que pretende configurar una alegoría constante para así, de esta forma, mantenerse fiel a la realidad, pero, buscando enaltecerla, al modo de la Grecia clásica, pero, mostrándose coherente con la propia realidad de hoy. Su objetivo es dotar de elegancia a la estructural belleza de los personajes, pero, a la vez, conferirle al conjunto monumental un homenaje a la pasada era artesanal y de actividades industriosas y pesqueras, de ahí la presencia de los promontorios elaborados con ladrillos, auténtico elemento aglutinador y definidor de una época precisa, que se supera a sí misma, a partir del paso del tiempo, auténtico agente delimitador.


Recordemos que la población aborigen canaria basaba su economía en la agricultura, más que en la artesanía o la pesca. Asimismo destacaban como grandes artesanos con el manejo a través de estudiadas técnicas que aún hoy en día perduran. De esta forma la cestería, cantería, los bordados, las canastillas, madera, hilados y cuchillos forman parte del acervo cultural gran canario. La aportación de Luis Montull al conocimiento de lo primitivo es básico para establecer los vínculos históricos que le corresponden. 

 

 

  


Joan Lluís Montané
De la Asociación Internacional de Críticos de Arte 

 



     

 

DISEÑOS E INSTALACIONES

 

COMPRE ONLINE:

Libro " EL PARAÍSO DE LA NUEVA LUZ"

 

 

 

 

  

 

© 2005 - 2017  Queda prohibida la reproducción total o parcial de la obra de Francisca Blázquez, dibujo, pintura, escultura, joyería, animación digital,

stands, instalaciones, diseños, fotografías, etc. aún citando la procedencia

 

 www.franciscablazquez.net

 

Aviso Legal