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Luis Felipe Núñez, Don Quijote,
Cervantes, el Desnudo y el Saxo
Don Quijote representa el
personaje central, el bohemio del ayer, el aventurero, caballero de bondad
intrínseca; mientras Cervantes aglutina el papel del pintor de hoy. Luces,
bohemia, acción, personajes de ensueño que se pierden en la noche de los tiempos
y que reaparecen en un concierto de jazz, destacando el saxo como instrumento
primordial.
Luis Felipe Núñez, tanto en sus acrílicos como en sus óleos y, asimismo en sus
creaciones realizadas en óleo y collage, exhibe una gran cantidad de personajes.
Los unos fruto de la literatura, otros inventados, con la figura de la mujer
siempre presente, cual musa, tótem inspirador de los hombres bohemios, de los
artistas.
Destacables son sus obras relacionadas con los diferentes rostros del Quijote,
ojos verdes suaves, mansos, cristalinos, llenos de una bondad amorosa; mientras
que Cervantes es avispado, más sutil, distante y próximo a la vez.
Sus desnudos femeninos desbordantes e insinuantes. Los colores empleados son
cálidos, intensos, algunos casi fuego, otros más neutros, con presencia de la
gama intermedia.
En general podemos afirmar que se trata de una obra elaborada, alegórica, algo
irónica, descriptiva en el fondo, retratando un mundo literario y otro real que
se entrecruzan, presentando la bohemia de todos los tiempos.
Joan Lluís Montané
De la Asociación Internacional de Críticos de Arte
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